Como educadora y PAS he decido expandir la información sobre este rasgo de personalidad.

Hasta hace un año no sabía que pertenecía a un grupo con esas características. No sabía cuál era la causa de vivir tan intensamente cada evento de mi vida. Esta situación me hacía sentir distante y diferente de las otras personas.

De pequeña sufrí mucho, quizás por desconocimiento. Ni en mi casa o en el colegio percibieron esta sensibilidad. Habían eventos que me afectaban, como por ejemplo, ver un perro herido de la calle. Para mí eso representaba un problema y debía hacer algo al respecto, mientras que otras personas eran indiferentes ante ese hecho. Recuerdo que dejé de hablarle a mi mejor amiga por dos años porque atropelló un perro.

Entender que un grupo de personas siente y percibe sensorialmente igual que yo fue algo mágico. ¡Me sentí acompañada dentro de mi mundo! Solo entender lo que me ocurría y comenzar a utilizar estrategias para gestionarlo ha sido una bendición.

Por lo tanto, dar a conocer esta información se ha convertido en obligación para mí.

PAS son las iniciales que describen a las Personas Altamente Sensible.

La doctora Elaine Aron fue quien describió e hizo hallazgos sobre la alta sensibilidad.

No se trata de un trastorno, es una característica de personalidad.

Aron señala que entre el 15 % y el 20 % de la población, indistintamente de su sexo, es PAS. Generalmente, estas personas se dedican al arte, la música, suelen ser ambientalistas, proteccionistas, educadores con vocación y pasión por su trabajo. Y ese es mi caso.

Otra de las razones por la cuales me he adueñado del tema, es porque muchos niños con estas características son etiquetados y metidos en el saco de otras condiciones como, por ejemplo, dentro del espectro autista. Esto sucede porque suelen ser reservados, introvertidos, pueden presentar ataques de rabia por saturación. Su hipersensibilidad, muchas veces, les impide manejar su dolor por las injusticias, por su empatía y las traducen en rabia.

También, en sus características pueden haber variaciones en los rasgos. Yo, en lo personal, soy extrovertida. Tengo muy pocos amigos íntimos, pero soy amigable y alegre (generalmente, porque en ocasiones me dan ataques de rabia).

Sin embargo, hay cuatro características base que una persona debe poseer para ser catalogada PAS:

  1. Captan mucha más información. No solo la que entra por los sentidos, sino que también son capaces de percibir los estados emocionales de otras personas. Perciben sutilezas de cosas que ocurren a su alrededor que otros no son capaces de detectar.
  2. Procesan la información de manera profunda. Reflexionan acerca de ella, le dan vuelta hasta lograr comprenderla.
  3. Tienen predisposición a la sobre estimulación. En consecuencia, pueden llegar a saturarse de información, de ruidos, de mucha gente a su alrededor y sienten deseos de desaparecer. Consideran importante tomar tiempo a solas y en silencio.
  4. Tienen profundas reacciones emocionales. Sienten al máximo las cosas buenas, pero lo mismo ocurre con lo que les duele y les hace sufrir, como las injusticias. Muchas veces ese dolor es transformado en rabietas y podría ser para protegerse.

Desde el punto de vista neurológico, los hallazgos demuestran que las Personas Altamente Sensible poseen un sistema neurosensorial más fino, más desarrollado que la mayoría.

También se encontró que tienen una mayor actividad en la Ínsula (la ínsula es una región del cerebro que cumple distintas funciones, relacionadas con la percepción), que es donde se conecta el cerebro emocional con la corteza cerebral. Está relacionado, además, con las neuronas espejos y de allí que experimenten tanta empatía y profundidad en el procesamiento de las emociones.

Dos de cada diez personas lo poseemos. Somos bastantes, pero esta información poco se conoce.

Te invito a compartir esta información si la encuentras de utilidad.

María Esther Silva / @mariaesthers

Aprender viviendo 

Vivir al máximo mientras aprendemos