Por María Esther Silva

Simon Sinek, escritor e inspirador inglés, plantea una estrategia muy poderosa llamada El Círculo de Oro. Se trata de tres círculos, uno dentro del otro, donde cada uno se identifica con una pregunta: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué?

Generalmente, la respuesta a la pregunta medular ¿por qué? no la tenemos clara. El ¿por qué? se refiere al motivo, a las razones o al propósito que te impulsan a actuar.

En la actualidad, el Círculo de Oro cobra importancia en modelos de liderazgo, incluso, en la definición de tu marca personal, pero yo lo quiero adaptar al ámbito educativo, específicamente a las preguntas que debe hacerse un maestro para estar consciente de cuál es el motivo que impulsa su labor.

Como maestros sabemos:

¿Qué hacemos?

¿Cómo lo hacemos?

¿Por qué lo hacemos?

Este último cuestionamiento es lo primero que debemos preguntarnos y respondernos nosotros mismos antes de asumir esa tremenda responsabilidad que significa ser líder en un aula de clases. Una vez que tengamos la respuesta del ¿por qué? podremos estar más conscientes del impacto de nuestra labor en los alumnos.

Te has preguntado: ¿por qué decidiste ser maestro o profesor?