Por María Esther Silva

Esta pandemia global representa un serio desafío -quizás el mayor en la historia contemporánea de la Humanidad- para los gobiernos, las empresas y la sociedad en general, pero es en la familia donde recae una grandísima responsabilidad, porque significa el retorno al hogar de una de las labores más importantes de cualquier padre y madre: la formación de sus hijos.

Ahora ellos deben armarse de lápices, cuadernos y libros para asumir el rol de maestros, porque hoy las escuelas están cerradas. Realizar las tareas con los niños se convierte en un reto que requiere conocimiento, habilidad y mucha paciencia, y muy pocos están formados para este trabajo.

Pero más allá de cumplir con las tareas que envían desde el colegio, considero que debemos hacer foco en lo importante: enseñarlos a pensar; incentivarlos a investigar, observar, describir, crear… Es necesario propiciar un espacio de motivación para disfrutar aprender y divertirse en el proceso de enseñanza.

Quisiera aportar, desde mi experiencia, cómo en el hogar podemos ser unos maestros conscientes en la realización de las tareas:

Establece una rutina de lunes a viernes, en un horario determinado. Sugiero que sea en horas de la mañana. Pronto crearán el hábito.
Escoge un lugar apropiado para hacer las actividades.
Puedes ser flexibles y postergar, en caso de que emocionalmente observes que no haya disposición de los niños para efectuar las tareas.
Reúne los materiales necesarios antes de iniciar las actividades.
Da las instrucciones de manera clara, precisa y verifica que se hayan entendido completamente.
Enfócate en sus fortalezas. Ofréceles mensajes positivos y presta atención a ese momento tan importante para su autoestima.
Coloca música suave. Cuando comiences con esta rutina, te darás cuenta de cómo influye la música en el estado mental de los niños.
Evita distracciones: apaga la TV y el celular.
Usa cuentos, metáforas y vídeos para enriquecer un tema que estén desarrollando.
El tiempo de trabajo debe ser limitado, aunque si está disfrutando y atento a la tarea, continúa. Si lo notas intranquilo, puedes invitarlo a realizar tres respiraciones profundas, tomar un vaso de agua y cambiar de posición corporal para seguir adelante.
Al momento de corregirlo, hazle comentarios positivos. Solo describe, no juzgues, no etiquetes.
Preserva un ambiente agradable, acondicionado para el disfrute y la diversión, pero con normas previamente establecidas.
Las normas claras y elaboradas entre todos son importantes para convivir en estos días de aislamiento social.
Valora estos momentos de cuarentena en los que puedes estar presente compartiendo con tus hijos. Disfruta del tiempo y del aprendizaje juntos.

Estoy convencida de que quienes logren superar el desafío que significa tener a los niños las 24 horas al día, los 7 días de la semana, encerrados en cuatro paredes, pero aprovechando el tiempo para consolidarse como familia, se convertirán en padres extraordinarios.

¿Quieres profundizar en este tema? Dale clic aquí  https://mariaesthersilva.com/aprender-divirtiendonos/ donde podrás escuchar mi podcast y descargar gratis el ebook Aprender divirtiéndonos.