Por María Esther Silva

Hasta ahora la educación académica se ha limitado a la capacitación que, si bien es importante para la inserción a la sociedad, ha sido insuficiente. Hemos dejado a un lado la visión integral del individuo y sin esa perspectiva no podremos consolidarnos como seres humanos completos y responsables de nuestras vidas.

En un entorno como el que vivimos, debemos revisar nuestro modelo de educación y replantearlo según la dinámica actual del mundo y las necesidades de los niños. La organización Gallup llevó a cabo una exhaustiva investigación y uno de sus resultados arrojó una conclusión reveladora: un niño al ingresar al primer grado de educación básica es 9 veces más creativo que cuando llega al sexto grado. La capacidad para imaginar no es estimulada en la educación tradicional y se refuerza el “aprendizaje” memorístico.

Desde hace más de 20 años estamos implementando estrategias innovadoras dentro del aula para convertir el proceso de aprendizaje en una experiencia enriquecedora y divertida. Los resultados de nuestra experiencia, aunado a una continua preparación y a una visión integral del ser humano, están resumidos en el libro Convirtiéndome en un maestro extraordinario que hoy, con mucha ilusión, ponemos a disposición de todos aquellos docentes que deseen dar el salto cuántico y transformar sus clases en un espacio significativo para la vida de los estudiantes.

¿Cuál es nuestra propuesta? Ir hacia una Educación Consciente basada en la Neurociencia, en el liderazgo personal y en el desarrollo integral del ser, que despierte todo el potencial de los niños para que descubran sus talentos. Nuestra apuesta es tocar la consciencia y el corazón de quienes tienen el compromiso de enseñar en tiempos de turbulencia, volatilidad e incertidumbre. ¡Conviértete en un maestro extraordinario!